lunes, 13 de mayo de 2019

MATE


  • Hasta la página 203.


LENGUA

Actividad de lectura

UNA MAÑANA EN EL MERCADO  
       Aquel día de verano, como hacía calor y había muchas gente, Rosita tenía ganas de visitar a los vendedores de fruta, y fue desde el puesto de bacalao y aceitunas, al camión de los melones y las sandías. Había un hombre y dos chicos, y no paraban de pesar frutas y acarrear sandías arriba y abajo.
- ¡Pruébela, pruébela! ¡Es dulce como la miel!
Y daban una tajada de sandía a las señoras.
Como Rosita estaba acostumbrada a meterse en los puestos pasando entre las patas de las mesas, entró también en el de la fruta en un momento en el que el hombre subía al camión a buscar más sandías. Rosita sonreía y, de puntillas, miraba dentro del camión.
- ¿Qué buscas aquí, niña? ¿Te has perdido?
Rosita negaba con la cabeza, y el mechón de cabellos con la goma azul y roja le bailaba sobre la frente.
- ¿Quieres ver el camión por dentro? Venga, que te subo.
¡Ya está! Mira, ésta es mi casa. ¡Paco, toma la sandía más grande para aquel señor¡
 Comprueba si has comprendido
1.- ¿Cómo se llama la niña de esta historia? 
2.- ¿A quién tenía ganas de visitar Rosita?     
   
3.- ¿En qué época del año ocurrió este relato?
En primavera
En otoño
En verano
En invierno
4.- ¿A dónde fue Rosita desde el puesto de las aceitunas?       
5.- ¿Quiénes pesaban y acarreaban las frutas?     
6.- ¿A quiénes daban una tajada de sandía?    
7.- ¿Crees que es bueno comer fruta diariamente?    Razona tu respuesta.
   


 

Ejercicios para tu cuaderno

8.- Haz una lista de cosas que se puedan comprar en un mercado.
9.- Estas frutas se están pregonando ellas mismas (por ejemplo: ¡Soy dulce como la miel!). Colorea las frutas, ponle su nombre y completa tú sus pregones.

viernes, 10 de mayo de 2019

LENGUA

Como es arriba es abajo

Es curioso que desde que Sara se había ido de gira
a Clemente parecía no importarle mucho lo que
ella hiciera o dejara de hacer, aunque seguían siendo amigos.
Se acercaba la fiesta de primavera y habían hecho 
toda la decoración doble, parecía un espejo entre 
lo que había arriba en el techo y lo que había abajo...


MATE


  • Hasta la página 199, el metro y centímetro.
  • Ejercicio de medirse en casa con una cinta métrica, página 199.

C. SOCIALES

  • Repasar el ciclo del agua.





jueves, 9 de mayo de 2019

MATE

  • Hasta la página 197


LENGUA

Actividad de lectura y escritura

EL PERRO Y EL HUESO (2ª Parte)  
Los demás perros se pusieron a gruñir, deseando participar en el banquete. Por eso, el afortunado can se alejó corriendo y no se detuvo hasta llegar a las afueras de la ciudad. Allí podría comerse el hueso con tranquilidad. Casualmente, se detuvo a la orilla de un río. Quiso ver si era un buen sitio para beber y se inclinó hacia el agua.
Lo que vio lo dejó rígido de sorpresa. Allí, en el agua, había otro perro, con un hueso en la boca que parecía aún más grande que el suyo. “¡Ese maldito muchacho debe de haber encontrado otro favorito y le ha dado lo mejor que tenía!”, se dijo.
Con un gruñido de enfado, el perro abrió la boca y dejó caer su hueso para tomar el otro con los dientes. Pero el agua se agitó y el hueso se perdió de vista.
Demasiado tarde el perro se dio cuenta de su error. No había visto otra cosa que su propio reflejo en el agua. Había dejado caer su precioso hueso en la corriente y se había quedado sin nada. Desesperado, el can volvió a la ciudad.
-¡Hola, Bienve! -le dijo el muchacho al verlo-. ¿Cómo has vuelto tan pronto? No tengo más huesos. Lo siento. Sólo me queda este trocito de grasa de cerdo.
El perro meneó la cola como señal de agradecimiento. A partir de entonces, decidió contentarse con lo que le dieran y no desear lo de los demás.
 Comprueba si has comprendido
1.- ¿Dónde se fue el perro con el gran hueso de jamón?     
2.- ¿Qué creyó ver el perro reflejado en el agua?   . Pero, ¿qué era realmente lo que se reflejaba?   
3.- Cuando el perro volvió a la ciudad,  ¿qué le dio el ayudante de comer?     
4.- En la lectura, al referirse al perro, se utiliza otra palabra que significa lo mismo, ¿cuál es? 
5.- ¿Cómo volvió a la ciudad?  
6.- ¿Qué ocurrió cuando el perro abrió la boca en el río? que   
7.- ¿Piensas que el perro era generoso?  ¿Por qué?
8.- Cuando el ayudante le dio el hueso a Bienve, ¿qué hicieron los demás perros?    
9.- Bienve pensó que su amigo le había engañado. ¿Es esto cierto?  ¿Por qué lo crees?
   
 

Ejercicio para tu cuaderno

10.- Invéntate un diálogo entre este perrito y la perrita.


C. SOCIALES


  • Hasta la página 79
  • Ciclo del agua.



  • Cultura del agua:


miércoles, 8 de mayo de 2019

MATE


  • Hasta la página 195. Uso de la calculadora, mañana seguiremos trabajando con ella. 

LENGUA

  • Preparar la lectura en casa para leerla en clase:
Título: 

SE MÁS GRANDE QUE TUS MIEDOS Y VENCERÁS

Tuvimos que salir corriendo porque nos perseguía...¡Un oso!
Me prometí que haría todo lo posible para tirar hacia delante 
pero Clemente se quedó paralizado del susto.
Entonces me acordé de una frase de Alma que decía:
"SE MÁS GRANDE QUE TUS MIEDOS Y VENCERÁS".


REPASAR

MAYÚSCULAS
PUNTOS .
COMAS,
DOS PUNTOS:
PUNTOS SUSPENSIVOS...
COMILLAS ""
EXCLAMACIÓN ¡!

martes, 7 de mayo de 2019

C. SOCIALES


  • Hasta la página 76, cuidamos nuestro planeta.


MATE


  • Hasta la página 193.
  • Mañana traer calculadora.


LENGUA

Actividad de lectura y escritura

EL PERRO Y EL HUESO (2ª Parte)  
Los demás perros se pusieron a gruñir, deseando participar en el banquete. Por eso, el afortunado can se alejó corriendo y no se detuvo hasta llegar a las afueras de la ciudad. Allí podría comerse el hueso con tranquilidad. Casualmente, se detuvo a la orilla de un río. Quiso ver si era un buen sitio para beber y se inclinó hacia el agua.
Lo que vio lo dejó rígido de sorpresa. Allí, en el agua, había otro perro, con un hueso en la boca que parecía aún más grande que el suyo. “¡Ese maldito muchacho debe de haber encontrado otro favorito y le ha dado lo mejor que tenía!”, se dijo.
Con un gruñido de enfado, el perro abrió la boca y dejó caer su hueso para tomar el otro con los dientes. Pero el agua se agitó y el hueso se perdió de vista.
Demasiado tarde el perro se dio cuenta de su error. No había visto otra cosa que su propio reflejo en el agua. Había dejado caer su precioso hueso en la corriente y se había quedado sin nada. Desesperado, el can volvió a la ciudad.
-¡Hola, Bienve! -le dijo el muchacho al verlo-. ¿Cómo has vuelto tan pronto? No tengo más huesos. Lo siento. Sólo me queda este trocito de grasa de cerdo.
El perro meneó la cola como señal de agradecimiento. A partir de entonces, decidió contentarse con lo que le dieran y no desear lo de los demás.
 Comprueba si has comprendido
1.- ¿Dónde se fue el perro con el gran hueso de jamón?     
2.- ¿Qué creyó ver el perro reflejado en el agua?   . Pero, ¿qué era realmente lo que se reflejaba?   
3.- Cuando el perro volvió a la ciudad,  ¿qué le dio el ayudante de comer?     
4.- En la lectura, al referirse al perro, se utiliza otra palabra que significa lo mismo, ¿cuál es? 
5.- ¿Cómo volvió a la ciudad?  
6.- ¿Qué ocurrió cuando el perro abrió la boca en el río? que   
7.- ¿Piensas que el perro era generoso?  ¿Por qué?
8.- Cuando el ayudante le dio el hueso a Bienve, ¿qué hicieron los demás perros?    
9.- Bienve pensó que su amigo le había engañado. ¿Es esto cierto?  ¿Por qué lo crees?
  
 

Ejercicio para tu cuaderno

10.- Invéntate un diálogo entre este perrito y la perrita.

lunes, 6 de mayo de 2019

MATE


  • Hasta la página 189, centimos de euro.



LENGUA


  • Actividad de lectura y escritura

    EL PERRO Y EL HUESO (1ª Parte)  
    Había una vez un perro que solía merodear cerca de la puerta trasera de una carnicería, esperando que alguien le echara un hueso. Siempre que el carnicero se le acercaba, el perro lo miraba con ojos lastimeros y gemía un poco para que se apiadara de él y le diese algo, pero el hombre siempre exclamaba:
    - ¡No tengo nada para los mendigos! ¡Fuera de aquí!
    Pero el carnicero tomó un muchacho a su servicio para que le ayudara en la tienda. Era bondadoso, y a veces, cuando el dueño no podía verlo, echaba trocitos de cerdo al perro. Él se los tragaba en seguida, para no atraer a ningún otro perro.
    - Come, Bienve, come -le decía, enternecido, el muchacho-.
    Pronto otros perros comenzaron a visitar la parte trasera de la carnicería. El muchacho les daba lo que podía, pero siempre guardaba los mejores trozos para su preferido.
    Un día, el pequeño ayudante del carnicero pudo disponer de un gran hueso de jamón. Tan pronto como vio al perro, se lo puso en la boca diciéndole:
    - Toma, para ti, Bienve. Que nadie te lo quite.

     Comprueba si has comprendido
    1.- ¿Por dónde solía merodear el perro?       
    2.- ¿Cómo se llamaba el perro preferido del ayudante del carnicero? 
       
    3.- Vamos a suponerle una edad al ayudante del carnicero.
    17 años
    8 años
    40 años
    60 años
    4.- ¿Qué hacía el perro cuando veía al carnicero?     y   
    5.- ¿Qué esperaba el perro que le echaran? 
    6.- ¿Cómo era el ayudante del carnicero?  
    7.- ¿Qué le gritaba el carnicero al perro? ¡      ! ¡    !
    8.- ¿Qué premio exquisito le guardó el ayudante a su perro preferido?    
       

    9.- ¿Cómo crees que era el dueño de la carnicería? ¿Quería a los animales?
     

    Ejercicio para tu cuaderno

    10.- Invéntate un diálogo entre el ayudante y Bienve.



C.NATURALES


  • Hasta la página 94.

viernes, 3 de mayo de 2019

C.SOCIALES

  • Hasta la página 75.




MATE


  • Para casa: páginas 184 y 185--> derecha, izquierda, delante y detrás.
  • Hemos realizado las páginas 182 y 183. Multiplicaciones.



LENGUA

Actividad de lectura y escritura

LA CAMISA DEL HOMBRE FELIZ (3ª Parte)  
Un día, muy de mañana, la reina salió a dar un paseo por el campo. Estaba amaneciendo cuando, en una viña, vio a un joven que entonaba una alegre canción mientras realizaba un duro trabajo.
- Buenos días, majestad –saludó el campesino, muy sorprendido por aquella visita.
- Dime, campesino, ¿no te gustaría dejar este trabajo tan sufrido? Podrías cambiar de vida y…
- ¡Oh, no, majestad! No deseo cambiar mi vida. Soy muy feliz en el campo, trabajando al aire libre…
La reina se dio cuenta de que había encontrado, por fin, a la persona que estaba buscando. ¡Un hombre completamente feliz!
- Escucha, joven, ¿puedo pedirte un favor?
- ¡Por supuesto! Si puedo, lo haré de todo corazón.
- Necesito que me des tu camisa –pidió la reina.
- Es que… Verá, señora, yo no tengo ninguna camisa… Sólo tengo esta vieja chaqueta –balbuceó el joven mientras se despojaba de la prenda y se la tendía a la soberana-.
¡El hombre feliz ni siquiera tenía una camisa!
Sin salir de su asombro, la reina cogió la chaqueta pensando que quizá también serviría, porque pertenecía a un hombre que era realmente feliz.

 Comprueba si has comprendido
1.- ¿A quién encontró la reina dando un paseo por el campo?
Al príncipe
Al anciano
A un campesino
A un rico

2.- Aproximadamente, ¿a qué hora salió la reina a dar un paseo?
11 horas
16 horas
20 horas
7 horas

3.- Dice el texto: “...un joven que entonaba una alegre canción...”. La palabra subrayada la podríamos cambiar por:
decía
gritaba
tronaba
cantaba
4.- ¿Verdadero o falso?
- El joven esperaba la visita
Verdadero  Falso 
- La visita sorprendió al joven
Verdadero  Falso 
- El joven estaba triste
Verdadero  Falso 
- El joven trabajaba en un trigal
Verdadero  Falso 
5.- ¿El joven le dio la camisa a la reina?  ¿Por qué?    
6.- La reina le hace dos preguntas al joven campesino. Cópialas aquí:
-       
-    

7.- Identifica qué frase resume mejor lo que el cuento nos quiere enseñar.
El príncipe era un joven triste y de aire desdichado.
El dinero y las posesiones no dan la felicidad.
Un día, muy de mañana, la reina salió a dar un paseo por el campo.
Un día se presentó en la corte un anciano.

8.- ¡El hombre feliz ni siquiera tenía una camisa! Comenta qué te parece esta frase de la lectura.